Idiosincracia que se niega a ver la realidad
Columna publicada el martes 11 de mayo de 1999 en El San Juan StarEl rasgo más distintivo y sobresaliente quizás virtud de nuestra personalidad como puertorriqueños es nuestra capacidad para ignorar completamente las realidades devastadoras que gobiernan nuestra existencia y el poder seguir llevando, ajenos a ellas, vidas aparentemente normales. Hemos perdido el sentido del mundo real. Nos negamos a reconocer la relevancia de lo que de veras dicta nuestro ahora y nuestro aquí. Para nosotros, la percepción es la realidad. La desinformación es la verdad. El engaño es el verdadero lenguaje político . Lo políticamente correcto vale más que la honestidad intelectual. La emoción no se cuestiona y vale más que la razón. No es cómo pensamos, sino cómo sentimos. El capricho es el poder político. Manipular las masas es deber ciudadano. Wow! Puerto Rico tiene lo que Puerto Rico se merece.
Puerto Rico es una colonia de los Estados Unidos de América, y además un territorio de ellos. Podemos gritar "Yankee go home" hasta que nos pongamos morados. Pero el Yankee no se va a mover. Podemos anhelar que la Marina se vaya de Roosevelt Roads y que salga de Vieques, y para algunos seguirá siendo un noble anhelo. Fidel Castro no ha podido lograr que la Marina se vaya de Guantanamo tampoco. Los Estados Unidos necesitan a Roosevelt Roads, la base naval más grande de la nación, y la Marina necesita a Vieques para sus ejercicios bélicos. En ningún otro lugar de los Estados Unidos puede la Marina jugar con portaaviones, con submarinos, con tropas invadiendo playas y con aviones arriba haciendo lo suyo. No hay un sólo puerto ni en la costa este de los Estados Unidos ni en el Golfo de México que tenga más de cincuenta pies de calado. Por eso fue que se propuso a Mona como superpuerto para supertanqueros hace ya una generación. ¿Recuerdan? En cincuenta pies de calado, si se sumerge un submarino de la clase Ohio, toca fondo y se le queda la vela por fuera.
Que si hay grandes espacios deshabitados a lo largo de la costa este de los EE. UU., claro que los hay. Pero también hay una plataforma continental de cientos de millas de ancha en algunos sitios donde el agua es muy llana para los ejercicios de portaaviones, submarinos y tropas invasoras. Tan sencillo como eso.
En el libro "Commander in Chief", de Eric Larrabie, el autor cita al General de Infantería de Marina Holland M. Smith diciendo, "Si la Batalla de Waterloo se ganó en los campos de Eton, las bases japonesas del Pacífico se capturaron en las playas del Caribe, donde se pudieron resolver los problemas a surgir mediante las maniobras de la Infantería de Marina." Y continúa el autor, "Muchos de los que participaron en los ensayos estuvieron después envueltos en la cosa real. En 1939, se llevó a cabo el Ejercicio de Flota XX en las costas de Culebra, con el acorazado Mississippi y los portaaviones Lexington y Enterprise. El Presidente (Franklin D. Roosevelt) vino, abordo del crucero Houston, a observar."
El resto es historia. Algunos puertorriqueños, al menos de mi generación, están muy orgullosos de nuestra contribución a la paz mundial. Si, algunos murieron. Tanto entonces como ahora.
Ahora estamos argumentando el significado del triunfo de la Quinta Columna en el plebiscito de diciembre pasado ante el Congreso de los Estados Unidos, a la vez que nuestros líderes le escriben al Presidente, a nombre de Puerto Rico, solicitándole la salida de la Marina de Vieques. ¿Puerto Rico quién? ¿Que rayos puede un gobernador de un territorio colonial negociar con el presidente de la metrópoli? ¿Cuántos votos tiene en el Congreso el Comisionado Residente de un territorio colonial? ¿Que vamos a demandar a quién? Vuelvan a ver la película "The Mouse that Roared."
Mi gente, de veras no tenemos absolutamente ningún poder político. Somos colonia y somos territorio y el mamarracho de la Quinta Columna ha sido el pablum más envenenado que nuestra garganta tan políticamente manipulada se ha tenido que tragar. Ahora todo el mundo sabe, via satélite, que los propios dueños intelectuales del concepto de la Quinta Columna no logran comprender la magnitud del engaño político al que nos han sometido. Como tampoco conocen, ni han podido definir, ni han podido caracterizar la ilusión de humo y espejos que siguen llamando Estado Libre Asociado o "Commonwealth Status". En cuanto a nuestro status político respecta, el Partido Popular Democrático todavía no sabe para qué nos sirve, si es que nos sirve para algo. Y el Partido Nuevo Progresista no tiene poder político alguno en Washington, porque somos colonia y territorio simultáneamente. Por eso es que una madre puertorriqueña encarcelada en California no podrá hablar con sus hijos por teléfono en el Día de las Madres. Porque Puerto Rico es territorio extranjero.
Somos pansistas. Que no nos meneen la yola. Que siga el mantengo. No nos confundamos con esas ideas etéreas del status político. Que siga la colonia y que siga el territorio y la Quinta Columna. ¿Por qué preocuparse? Después de todo, FEMA estará allí repartiendo cheques después del próximo huracán.