Lo justo es que la Marina responda cabalmente
Columna publicada el domingo 25 de abril de 1999 en El San Juan Star

En un robo a un banco, uno de los ladrones saca su arma y comienza a disparar a lo loco. Un guardia de seguridad del banco le dispara al asaltante y accidentalmente mata a un parroquiano. Sucedió. La salida fácil para evitar esto es eliminar los bancos. Los bancos son conocidos almacenes de dinero, los pillos codician el dinero, los robabancos generalmente usan armas, y los robos de banco suceden en los bancos. Si no hubiera bancos, no habría robos de bancos donde matan parroquianos. Como no podemos evitar los robabancos, hay que eliminar los bancos.

En un hospital, una enfermera que está preparando la fórmula para dar biberones a los bebés accidentalmente confunde sal con azúcar y pone leche salada en los biberones. Casi todos los bebés que tomaron esos biberones murieron. Ese fue un accidente desgraciado. Sucedió. La salida fácil para evitar esto es eliminar los hospitales. ¿Saben cuánta gente muere en hospitales, aún accidentalmente? Como no podemos evitar que la gente se enferme y que vaya a los hospitales, y como no podemos evitar los accidentes en los hospitales, lo mejor sería evitar los hospitales.

En un residencial público o en una urbanización de alto copete, la policía hace una redada antidrogas. En una balacera, un niño resultó muerto. Sucedió. Como no podemos evitar el trasiego de drogas, ni podemos evitar los policías, la salida fácil para evitar esto es prohibir los residenciales o las urbanizaciones.

Hay muertes accidentales en las carreteras a diario. Hay que eliminar las carreteras y los vehículos de motor. Hay accidentes aéreos donde mueren cientos de personas. La salida fácil para evitar esto es prohibir los aviones, las aerolíneas y los aeropuertos. Hubo unas muertes de astronautas en un vuelo de un transbordador espacial. La salida fácil para evitar esto es suspender el programa espacial. Hubo un número de muertes en un bombazo de un edificio federal el Arkansas. Como no podemos evitar el terrorismo, la salida fácil para evitar esto es prohibir los edificios federales. En Colorado acaba de ocurrir una espantosa tragedia donde unos presuntos estudiantes acribillaron a balazos a catorce de sus compañeros y un claustral. Como no podemos evitar los estudiantes indisciplinados, la salida fácil para evitar esto es prohibir las escuelas. Todo esto ha sucedido. Hoy todos estamos lamentando una trágica y dolorosa muerte accidental en Vieques. La salida fácil es sacar a la Marina de Vieques y de Puerto Rico.

El clamor general para sacar a la Marina de Vieques, y a todos los militares de Puerto Rico, no guarda relación exclusiva con la desgraciada, desgarradora, innecesaria, dolorosa e inexcusable muerte que nos ha apesadumbrado y enlutecido a todos. Si la Marina sabía que había un destacamento militar o civil en aquel lugar en aquel momento, es inexcusable que permitiera metralleo o bombardeo allí. Se entiende perfectamente por qué Puerto Rico reclama reparación, aunque una vida perdida siempre es irreparable. Si la Marina quiere demostrar su valentía y su respeto a los más nobles valores, viene obligada a determinar qué personas, circunstancias o condiciones son responsables de este acto, y a impartir justicia. Claro que se disculparon. Pero con disculpas no se archiva este incidente. Eso no remedia lo acontecido.

Tampoco remedia lo acontecido el sacar a la Marina de Vieques o de Puerto Rico, ni el reclamarles que cesen y desistan de sus operaciones en Roosevelt Roads, en Vieques, ni en el casi medio millón de millas cúbicas de mar y espacio aéreo que forman parte de su complejo de operaciones. No, no estamos en un mundo perfecto. Sería lindo que no hicieran falta ni los militares ni la policía. Sería lindo que no hubiera guerras. Pero un mundo sin guerras es una utopía aun por lograrse. Un mundo donde hay guerras ha obligado a todos los países a tener sus ejércitos, sus marinas y sus fuerzas aéreas. A un país en particular le ha tocado el rol de alguacil, gústenos o no nos guste. Aunque parezca absurdo, un alguacil fuerte y presto para la guerra evita las guerras.

Cuando en algún punto algún país toma una acción maliciosa que provoca una reunión entre el Presidente, el Consejo de Seguridad y sus Jefes Militares, la primera pregunta que hace el Presidente es, "¿Dónde está el portaaviones?" Convendría que el personal a bordo del portaaviones, igual que el personal en tierra, en submarinos y en el aire, supiera bien lo que tiene que hacer y tuviera ya alguna experiencia haciéndolo. La cirugía salva vidas. Debe hacerse lo menos dolorosa posible, lo más rápida posible, y ejecutada con la mayor destreza. Nadie aprende cirugía en un libro de texto. Requiere adiestramiento con experiencias individuales directas. Los militares también.

En Puerto Rico, lo políticamente correcto hoy es maldecir la marina y botarla fuera de las islas. Esa es la salida fácil, aun para la marina. Lo prudente sería reclamarle responsabilidad por sus actos y que responda justa y cabalmente por la tragedia que nos ha causado.

Entonces al día siguiente el sol volverá a salir por el este.

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Dr. Máximo Cerame-Vivas
mjcerame@mjcv.com
Updated: 9/30/2002