La isla está en deuda contigo, Morgan Stubbe
Columna publicada el domingo 14 de marzo de 1999 en El San Juan Star

En el 1952 llegó a la isla procedente de Michigan un señor llamado James Morgan a establecer una fábrica bajo los auspicios de Fomento. La fábrica fue Aero Components. Luego estableció otra; Riquísima. El hijo que le nació en 1958 se crió muy al tanto de lo que Teodoro Moscoso y Fomento significaban para el desarrollo económico de Puerto Rico. Nunca sospechó este mozalbete que un día él también dirigiría a Fomento.

Bachiller por Tulane y Juris Doctor por la Universidad de Puerto Rico, y admitido a postular ante cortes locales y federales, Jaime Morgan Stubbe formó parte de la sección de litigios del Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC). Allí estuvo a cargo de litigios en torno a bancos comerciales, colaboró con el FBI en investigaciones criminales, y era el lazo con la Oficina del Fiscal Federal. Luego se especializó en transportación y derecho civil y corporativo, convirtiéndose en experto en transportación aérea y marítima. Logró la designación de Proctor de Almirantazgo, certificado por la Asociación de Abogados Marítimos. No sorprende entonces que el Gobernador Pedro Rosselló lo escogiera para dirigir Navieras en agosto del 1993. A la edad de 34 años, ha sido el Director Ejecutivo más joven que Navieras jamás haya tenido. Se enfrascó de lleno en la redacción de la legislación que habilitara la venta de Navieras, legislación que culminó aprobándose la venta un año después.

Logrado eso, ya era hora de mudarse de empleo. En noviembre de 1994 se le nombró simultáneamente Administrador de Fomento, una agencia del gobierno central, y Jefe y Principal Oficial Ejecutivo de la Compañía de Fomento Industrial (CFI), una corporación pública; puestos que tradicionalmente eran ocupados por dos personas distintas. Entonces Jaime se convirtió en el ojo de la tormenta 936. Prácticamente se tuvo que mudar para Washington. Estaba tanto tiempo con personal de Casa Blanca, con congresistas o con jefes de agencias federales como en sus oficinas en Hato Rey.

Un columnista una vez comentó que si derogaban la ley de las 936, Morgan Stubbe tendría que apagar las luces en Fomento. Derogaron las 936, pero anoche las luces en Fomento estaban tan encendidas como siempre. Lo cierto es que para el año fiscal 93-94, antes de que Jaime llegara a Fomento, el compromiso de empleos estaba tan bajo como 4,926; la inversión en maquinaria y equipo (M/E) era de $34.7 millones, y en CFI la tasa de ocupación era de 78%, con $44.6 millones en ingresos. En 1998 el compromiso de empleos en Fomento alcanzó 11,063, la inversión en M/E subió a $315 millones, la ocupación en CFI subió a 86.5%, y sus ingresos a $54 millones. Lo más sorprendente de todo ésto es que la tasa ocupacional en CFI aumentó, sin el acicate de las 936, a pesar de que el espacio fabril se incrementó en 1.4 millones de pies cuadrados adicionales. Todo sin 936. Al recordársele a Morgan Stubbe la aseveración del columnista, Jaime simplemente sonreía y citaba a Shakespeare diciendo, "En mar tranquila, todos los barcos flotan magistralmente."

Aunque casi nunca se menciona, quizás la mayor contribución de Jaime fue su manejo del Fondo de Incentivos para Investigación y Desarrollo. Uno de los secretos mejor guardados en la isla es que, bajo la incumbencia de Jaime, Fomento desembolsó $7,979,050 en incentivos de investigación y desarrollo durante '94-'95; $11,923,109 durante '95-'96; $15,067,012 durante '96-'97, y $9,524,919 durante '97-'98, cuando hubo cambios administrativos respecto al fondo. Esto suma nada menos que $44,494,090 en incentivos de Fomento para investigación y desarrollo al día de hoy.

Lo que sucede es que a pesar del desarrollo industrial de Puerto Rico, muy poco de lo que se fabrica en Puerto Rico se ha desarrollado aquí. Fabricamos muchas cosas que se han inventado o se han diseñado en otro sitio. Esto se debe a que muchos incentivos han girado históricamente en torno a contribuciones, pero muy pocos en torno a investigación y desarrollo. Las empresas desarrollan donde se les incentiva para ello, y fabrican donde mejor les conviene. Hoy, la nueva Política Pública para Ciencia y Tecnología del Gobernador Rosselló ofrece 200% de beneficios contributivos a toda inversión que se haga en Puerto Rico para investigación y desarrollo. Jaime había hecho su asignación y había facilitado la investigación basándose en el Nuevo Modelo de Desarrollo Económico del Gobernador, desde antes de que se firmara la nueva Política Pública. La primera incubadora auspiciada por Fomento se inaugura en Mayagüez el próximo viernes.

Jaime también lidereó la fusión entre Fomento y CFI, haciendo a la agencia más esbelta y más ágil, y economizándole al contribuyente puertorriqueño $5.4 millones al año en nómina.

Jaime Morgan Stubbe será difícil de reemplazar y de emular. Quién ocupará su butaca durante los próximos 18 meses o es un secreto o aún se desconoce. Yo votaría por que fuera su esposa Jochefy, pero eso no les resolvería la falta de tiempo para la unión familiar que Jaime tanto quiere aliviar con su renuncia. Sea como fuere, son pocos los que pueden separarse de un puesto clave en el pico más alto de su prestigio.

Fue un placer y un privilegio trabajar contigo, Jaime. Puerto Rico está en deuda contigo. Ojalá nos volvamos a encontrar algún día en el plano profesional, y que nos encontremos frecuentemente en el plano personal.

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Dr. Máximo Cerame-Vivas
mjcerame@mjcv.com
Updated: 9/30/2002